"El Perú es un país con gran diversidad biocultural, en donde diversos actores contribuyen desde la ciencia y la práctica, así como mediante saberes tradicionales, al desarrollo e implementación efectiva de soluciones basadas en la naturaleza."
Pastizales y pastores: una relación inseparable
En 2026, las Naciones Unidas han declarado el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, una iniciativa global que busca visibilizar la importancia de estos ecosistemas y de las comunidades que los gestionan, en un contexto de creciente crisis climática, pérdida de biodiversidad y degradación de tierras.
Los pastizales cubren cerca del 40 % de la superficie terrestre del planeta y cumplen funciones ecosistémicas fundamentales: regulan el ciclo del agua, almacenan carbono en sus suelos, sostienen una enorme diversidad de especies y proveen medios de vida a millones de personas, especialmente a pueblos pastoriles y comunidades rurales.
En el Perú, los pastizales altoandinos son la base de sistemas de vida ancestrales ligados a la ganadería, y forman parte de paisajes culturales que han sido gestionados por generaciones mediante prácticas tradicionales de manejo del agua, del suelo y del territorio.
El Año Internacional destaca no solo a los ecosistemas, sino también a los pastores y pastoras, quienes desempeñan un rol clave en la conservación y el uso sostenible de los pastizales. Sus conocimientos tradicionales, sistemas de rotación de pastoreo, manejo de bofedales y estrategias de adaptación al clima son ejemplos concretos de Soluciones Basadas en la Naturaleza, desarrolladas y perfeccionadas durante siglos.
Reconocer a los pastores es reconocer que la gestión sostenible de los ecosistemas no es posible sin las personas que los habitan y los cuidan.
Las Soluciones Basadas en la Naturaleza buscan proteger, restaurar y gestionar ecosistemas de manera sostenible para enfrentar desafíos sociales como el cambio climático y la seguridad hídrica.
En el Perú, iniciativas que promueven la restauración de bofedales, el manejo sostenible del pastoreo, la recuperación de infraestructura ancestral y el fortalecimiento del liderazgo comunitario contribuyen simultáneamente a:
La adaptación al cambio climático
La conservación de la biodiversidad
La seguridad alimentaria y económica de las comunidades
La protección de paisajes culturales
El Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026 es una oportunidad para revalorar el rol de las comunidades altoandinas, visibilizar su conocimiento ancestral y fortalecer políticas públicas y proyectos que integren la conservación del patrimonio natural y cultural con el bienestar de las poblaciones locales.